La primera página web de la historia

La World Wide Web (WWW) nació en el CERN, el Centro Europeo de Física Nuclear, en Ginebra (Suiza), de la mano del ingeniero y físico británico Tim Berners-Lee como un sistema de intercambio de datos entre los 10.000 científicos que trabajaban en la institución.

La primera página web de la historia

El 12 de marzo de 1989, Berners-Lee describió el protocolo de transferencias de hipertextos que daría lugar a esa primera web: “Gestión de información; una propuesta”, decía la enunciado. Más de un año después, el 20 de diciembre de 1990, iba a ser publicada en el CERN por primera vez.

La primera página web de la historia no tenía colores, ni fotos, ni videos. Tampoco había gráficos ni animaciones. Solo textos, hipertextos y un conjunto algo confuso en su menú. Pero gracias a esa primera WWW hoy se puede usar buscadores para despejar cualquier duda, interactuar en las redes sociales y acceder a millones de sitios online.

Como en esa primera web no había barra de direcciones y tampoco había imágenes ni sonidos, el jefe de Berners-Lee en aquella época, Mark Sendall, describió al proyecto como una propuesta “vaga pero emocionante”.

“La primera web imaginó una arquitectura simple de cliente-servidor, unos enlaces y un marco temporal de seis meses”, explica el CERN en su sitio web. No fue hasta el año 1993 cuando este sistema se liberó, permitiendo a todo el que lo quisiera crear su propia web.

Más adelante, en 1994, Berners-Lee creó el World Wide Web Consortium (W3C), para mantener estándares comunes en el funcionamiento de la red. Y en el año 98 reflexionó sobre el proceso que le ayudó a crearlo: “Si crees que navegar por hipertextos es genial, es porque nunca trataste de escribirlos”.

Un par de años después de la presentación de esta propuesta para la distribución de documentos de hipertexto cuando estaba trabajando en la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN), que en esos momentos era el nodo de Internet más grande de Europa, Berners-Lee presentó una revisión de la idea original y la idea se convirtió en un gran proyecto.

Lo que siguió a continuación no tiene un antecedente similar en la historia humana, ya que este sistema de distribución de información a través de Internet permitió conectar como nunca antes a miles de millones de personas, mediante una cantidad de páginas web creadas que hoy son incontables.