La Defensora para Víctimas de Violencia Familiar y de Género Sonia Chirife, asistió jurídicamente a una joven víctima de violencia de género y logró una condena de 4 años de prisión para el agresor. El Tribunal de Juicio también recomendó a las autoridades del servicio penitenciario proporcionar al violento tratamiento psicológico por su peligrosidad.

Este viernes, luego de escuchar la sentencia, la familia de la joven agradeció a Chirife su intervención y destacó la asistencia recibida “más allá del estricto cumplimiento de su trabajo”, pues –según dijeron- la defensora especializada “se puso a nuestra disposición en todo momento y nos brindó contención a toda hora durante estos meses tan difíciles”.

La víctima aún realiza distintos tratamientos médicos para superar las secuelas físicas y psicológicas que dejaron las agresiones de la que fue objeto. Ella concurrió a la Defensoría para Víctimas de Violencia Familiar y de Género, luego de que quien fuera su novio la golpeara en el rostro y la arrojara al pavimento desde una motocicleta en movimiento.

La caída y el golpe le produjeron problemas cerebrales y auditivos de los que todavía se recupera. En su denuncia y en entrevistas sucesivas, la chica contó que su novio se había vuelto un obsesivo que la perseguía a todos lados. “Hasta cuando ella estaba en casa con nosotros, él la obligaba a mandarle fotos y videos para comprobar que no le estuviera mintiendo”, relataron las mujeres de su familia.

Sobre el día de la violenta agresión, la joven relató que ella debía asistir a una entrevista de trabajo. Él dijo que la llevaría en su moto, pero a poco andar cambió el rumbo. Ella entonces le preguntó a donde se dirigían y le recordó que para ella era importante llegar a destino. Él se enojó, la golpeó en la cara y la arrojó del vehículo en movimiento.

Según consta en el expediente, el agresor fue juzgado por “lesiones graves calificadas por el género y la relación de pareja y lesiones leves y resistencia a la autoridad”.

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