Está ubicada en una zona privada a 20 kilómetros de la municipalidad de Vaqueros, se llega por un camino que bordea el río. 

Una entrada es por los Yacones, por terrenos privados, se pasa la tranquera, se sube hasta las antenas y se baja hacia el río. La otra opción es  desde la Municipalidad de Vaqueros, pasando por el barrio las Vertientes y siguieron el cauce del río hacia arriba, por zona privada.

El camino para llegar a la laguna es durísimo, todo es subida, más de 500 metros de altura. Todo río arriba y por piedras, de ida solo se cruza el río como seis veces y se tarda entre 3 a 4 horas para llegar. La vuelta, en bajada, se la recorre entre una y dos horas.  Los que visitaron el lugar comentan que «Es un lugar precioso, todo el sacrificio caminando o en bicicleta lo vale. Se debe tener en cuenta que no hay lugar de sombra. La laguna se forma por la unión de los cauces de dos arroyos, pero esto sucede únicamente en tiempo de sequía. En épocas de lluvia se transforma en río, desaparece»

Se recomienda visitar el lugar por la mañana ya que el sol pega muy fuerte, además, si se va por la tarde es peligroso regresar de noche. Los visitantes deben llevar mucho líquido, por lo menos dos litros de agua por persona, frutos secos para la alimentación, utilizar ropa liviana y no olvidarse el protector solar. En el caso de ir en bicicleta las piernas deben estar fuertes, llevar cámaras de las ruedas de repuesto, y por supuesto inflador. En épocas de calor se han detectado en varias ocasiones ejemplares de serpiente yarará y alacranes. Se deben tomar precauciones.

El secretario de Turismo de Vaqueros, Sergio Méndez, hizo notar que la laguna tiene una profundidad de más de 7 metros y hay que tener cuidado cuando comiencen las lluvias porque de un momento a otro se desborda y se convierte en un torrentoso río. Aconseja que en épocas de lluvia se vaya únicamente con guía. Como ejemplo mencionó el río Vaqueros, bajo del puente, que de un momento a otro y en menos de 20 minutos se torna peligroso por la crecida.

Fuente: El Tribuno